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TRICLOMOTOR LOVING: A 15 AÑOS DEL FINAL DE UN VEHÍCULO REVOLUCIONARIO FABRICADO EN GRAL. PICO

02 abril 2018


Decenas de argentinos disfrutaron de su seguridad y practicidad. Un vehículo económico para la familia, el trabajador y sobre todos los discapacitados.

En este 2018 se cumplen 15 años del fin de la fabricación del reconocido Triclomotor Loving, un producto 100 % piquense, ideado y construido por vecinos de la ciudad y que marcó una época en cuanto a los triciclos motorizados. Durante su existencia sumó reconocimientos por doquier, fue cariñosamente acogido por los usuarios e incluso traspasó las fronteras del país.

Infopico.com dialogó con José Osmar García, la cabeza del ambicioso proyecto que se inició a finales de los ’80, se desarrolló en los ’90 y encontró su final en el 2003.


-¿Cuándo surgió la idea del Loving y que te llevó a fabricarlo?

“Yo empecé a trabajar en el Triclomotor Loving en el ’87, pero el desarrolló llevó mucho tiempo, hice todo a pulmón”.

“En realidad la idea surgió porque yo vendía motos y tenía la idea de hacer un vehículo que pudiera ser menos que un auto, pero un poco más que una moto. En este vehículo dos o tres personas viajaban perfectamente, uno al lado del otro por cómo estaba diseñado el chasis”.

“Se armó mecánicamente sobre la base primero de la Juki, después de la Mundial y la Dadal. Tenía particularidad de que tenía la parte de la dirección desplazada hacia la derecha, era algo similar al concepto del sidecar, la persona iba al lado”

“Me pase muchas noches mirando el techo y pensando, después iba al negocio y me ponía a desarrollar esas ideas y en ese momento tenía al ‘Gucho’ Moreno como jefe de taller y a un grupo de muchachos que se entusiasmaron con el proyecto y fueron muy colaboradores. Además tengo un amigo que es Abel Costán, quien nos hacia los chasis, porque en un principio fueron caseros pero después empezamos a pensar en hacerlos en serie, por lo menos en tandas de a diez, porque no sabíamos qué producción podíamos tener”


-El vehículo tuvo muchos usos, pero especialmente fue muy útil para las personas con discapacidades motrices

“Nació como un vehículo para que lo pudiera usar la familia o alguien para trabajar, ya que vendía varios que se usaron para repartir cartas, diarios o helados. Sin embargo después me encontré con algo más, gente con problemas de discapacidad que me venían a ver y les encantaba el vehículo. Recuerdo un señor que vino desde Brandsen (Buenos Aires) a comprarme uno para la hija que tenía un problema en una pierna y me dijo ‘mire García lo mejor de esto es que no es un vehículo para discapacitados, es un vehículo en el que puede andar cualquiera y que se adapta a sus necesidad’. Se entusiasmó bastante el hombre porque año más tarde, cuando saque un nuevo modelo, vino y me compró otra unidad y en la familia usaban los dos”.

“Otro caso que me acuerdo siempre es el de Carlitos Sabarís, un muchacho de Belle Ville, en Córdoba, que me compró un triclomotor y después me mandaba cartas diciéndome que estaba feliz, que me quería conocer, porque le había devuelto las piernas a los 40 años, porque a partir de ese momento empezó a vender diarios y se podía ganar la vida”

“Dos unidades fueron a Cuba. Una se la mandó como un regalo Juki a la secretaria de Industria de allá, que tenía un problema en una pierna, y después esa persona me pidió otro y también se mandó para allá”

“La verdad que se me preguntan si era un negocio lo del Loving tengo que decir que no, yo vivía con lo que sacaba de vender motos y electrodomésticos, pero cosas como las que conté son las que nos motivaron a seguir haciéndolo”.


-El Loving fue revolucionario en su rubro por varias cuestiones técnicas ¿Cuáles eran?

“El último cuadro, que es el que se ve cuando vino la gente de El Garage en el 2003, sorprendía porque tenía solo dos tornillos, que eran los que hacían subir y bajar el asiento, lo demás era un chasis rígido donde no tenías problemas de ruidos, roturas, nada. A eso le agregamos cosas interesantes que nos parecían a nosotros para la seguridad y para los discapacitados, como por ejemplo que tenía barra de estabilidad como un auto. Tenía arranque eléctrico y a patada, además el freno estaba colocado al talón, con un circuito con varillas que era más seguro que el cable que se podía cortar. A eso hay que agregarle que tenía doble circuito, es decir que si la persona tenía problemas en las manos frenaba con el pedal las tres ruedas y si tenía problemas en las piernas podía frenar con las manos las tres ruedas”.

“El triclomotor traccionaba sobre una de las ruedas traseras, entonces eso le daba la facilidad de poder doblar sobre el mismo eje, porque no tiraba desde el medio como los otros triciclos que necesitaban un diferencial”.

“Otra ventaja era que como todo lo hice en base a componentes de Juki, Mondial o Dadal, si una persona me compraba un triclomotor en el norte del país y un día necesitaba un repuesto, no tenía que pedirme nada a mí, porque podía encontrarse todo en todo el país, porque eran los mismo componentes de las motos”.


-¿Cómo fue el camino para lograr las autorizaciones para fabricarlo y comercializarlo?

“Cuando yo lo quería patentar me dio una mano la gente de Juki, que me dijo que había que hacer un recorrido internacional para ver que no fuera una copia o similar de un modelo hecho en otro lado. Finalmente no encontraron nada, porque en el mundo los triciclos tenían la particularidad de que tenían la dirección al medio y el pasajero iba sentado atrás, en cambio en el Loving la dirección estaba en la derecha y el pasajero iba al lado del conductor. Después de un largo recorrido de 2 o 3 años me llegó la patente de invención, después llegó la aprobación del modelo por el INTI y demás”.

“Llegó un momento que había que ponerle una marca y me rechazaron un montón porque te comparan hasta la fonética y si se parece a otra no te lo permiten. Después andando con el triclomotor en la calle un par de mujeres lo vieron y me dijeron ‘que amoroso” y me puse a buscar en el diccionario y vi que en ingles era ‘Loving’, lo mandé y finalmente me lo aceptaron”


-¿Cuál fue el motivo que generó el fin de la fabricación del tricomotor?

“En el año 2003 cuando yo presento todo para el nuevo modelo, la Secretaría de Industria empezó a exigir que se requerían fabricas con normas ISO para hacer este tipo de vehículos y no podía montar una fabrica con todo eso cuando hacíamos de a 10 unidades. Lo tuve que dejar con todo el dolor del alma, porque después no lo íbamos a poder patentar. Cuando dejamos de hacerlo teníamos un montón de pedidos de gente con discapacidad de diferentes lugares y eso me ponía mal porque ya no podía fabricarles el Loving”.


-¿Qué recuerdo te queda de tu invento?

“Lo más lindo de todo esto fue que el Loving prestaba un servicio fenomenal a la gente con problemas de discapacidad y también a los trabajadores. Otra cosa importante es que no teníamos objeciones, quejas, nada, no se rompía nada importante, fue un éxito total”.





FUENTE: infopico.com

 
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